martes, 27 de septiembre de 2011

Pintura rupestre

El desarrollo de Mesoamérica se extendió por varios siglos. Los especialistas discuten sobre la época que puede considerarse el "inicio" de la civilización mesoamericana. De acuerdo con algunas posturas, el hito inicial consiste en el desarrollo de la alfarería. Otros consideran que el primer complejo mesoamericano se desarrolla entre los siglos XV y XII a. C., período contemporáneo a la cultura olmeca. A lo largo de su historia, los pueblos mesoamericanos construyeron una civilización cuyas expresiones hablan de elementos compartidos por varios pueblos y rasgos que los distinguen entre sí. En la medida que avanzó el proceso civilizatorio, algunos rasgos se homogeneizaron por el contacto interétnico y otros adquirieron especificidad en ciertos contextos. Este proceso fue continuo y perduró hasta la colonización española. Algunos autores emplean indistintamente los nombres nahuas para describir objetos y conceptos originales de Mesoamérica, y otros destacan las diferencias entre los pueblos de la región.
Al ser éste un artículo introductorio, se privilegian los elementos culturales compartidos por los pueblos mesoamericanos de acuerdo con el enfoque adoptado en obras de acercamiento general a la realidad mesoamericana. Aunque en este artículo no se deja de hacer referencia a las particularidades, éstas pueden ser profundizadas en los artículos respectivos.

Con el hallazgo una parte de la pintura rupestre que se encuentra en el cerro del Elefante se planteó la teoría que de que incluso antes del desplazamiento de los grupos humanos desde América del norte, se estableció una cultura aparecida desde la prehistoria.
La presencia de los otomangueanos en sus territorios fue anterior a la llegada de los nahuas al centro de México, se remonta a varios milenios antes de la era cristiana. Por eso es probable que se encontraran entre los habitantes de sitios como Tlapacoya, Cuicuilco, Tlatilco, Teotihuacan, Cholula y otros cuya filiación étnica es motivo de debate. Alrededor del año 3500 a. C. se separaron las dos vertientes de la familia, pero el contacto entre los pueblos otomangueanos se mantuvo en la época prehispánica.

Acozac

Ubicación
Se localiza en el kilómetro 30 de la carretera federal México-Puebla, en el municipio de lxtapaluca. Se puede acceder desde el Distrito Federal, tanto por la carretera Federal-México-Puebla, como por la autopista México-Puebla; en el segundo caso hasta la primer caseta de cobro (Chalco) de ahí vuelta en U hacia Ixtapaluca hasta encontrar la carretera Federal-México-Puebla, subir por la calle Acozac a través del Club de Golf siguiendo la señalización hasta llegar a la zona arqueológica.

Tlapacoya

Es un sitio arqueológico localizado a 28 km de la Ciudad de México, ubicado en Ixtapaluca, Estado de México. Se localiza al pie del cerro Tlapacoya (mejor conocido como el Cerro del Elefante, debido a que tiene la silueta del parquidermo), en la ribera de lo que fue el lago de Chalco. El sitio es conocido por las figurillas estilo Tlapacoya, sofisticadas piezas de alfarería creadas entre los años 1500 y 300 a.C, y son una muestra muy representativa del arte mesoamericano del período Preclásico. Muchos expertos suponen que Tlapacoya estuvo bajo la influencia de los olmecas, o que por lo menos mantuvo lazos de orden comercial con ellos, debido a la gran cantidad de objetos de ese estilo encontrados en las excavaciones del sitio.
Además de las figurillas de barro del preclásico, en Tlapacoya han sido encontrados restos de seres humanos con una antigüedad de hasta 25 mil años. Los más controvertidos hallazgos de Tlapacoya son ciertos artefactos datados por los arqueólogos en una antigüedad de 25 000 años AP. La evidencia encontrada en Tlapacoya pone en duda la veracidad de ciertas teorías sobre el poblamiento de América, relacionadas con la cultura Clovis.